La sociedad es la naturaleza del hombre. Si buscamos el punto de separación, el momento de la ruptura del hombre con la naturaleza, no lo encontraremos, como no hemos encontrado, el eslabón perdido. El pasado de la sociedad no es la naturaleza, es otra sociedad. El grado cero de la cultura no existe. Moscovici rastrea nuestros orígenes en la sociedades primates. Por su peculiar organización social, las agrupaciones de simios rechazan a su periferia a un grupo de machos a quienes no se les permite reproducirse y para quienes la lucha por el alimento es mucho mas dura. Estos recursos y nuevas formas de asociación: se hacen carnívoros y sus sociedades se basan en la familia, sobreviven, evolucionan, se convierten en hombres. ( JEO 302 M896)