Esto nos proponemos en La Hoja: expresar este tiempo, este lugar, este momento sin altisonancias ni melancolías. Con la modestia de una empresa cuyo único capital es la fe y el trabajo. Sin papeles ni colores estridentes. Sin ninguna marca política distinta a esa que da la conciencia plena de que hacer periodismo es un acto político. Beligerante. Firmes hacia la meta de influir —mucho o poco, ya lo veremos— en la transformación social a través de lo escrito. Con independencia ante los políticos de profesión y frente a los demás poderes establecidos. Sin imparcialidad porque preferimos la honestidad: esa subjetividad honesta que nos libre de hacerle el juego a quienes se han valido de la manida objetividad periodística para a través de todo un catálogo de artimañas imponer sus versiones y perpetuar su imagen.
(JEO 070.449 C581)

Comentarios
Publicar un comentario