Primero fueron los cielos infinitos, los mares abundantes, las altas montañas y los ríos tumultuosos. El espíritu de Dios flotaba sobre las aguas. Llegaron después los seres animados a poblarlo todo; y con ellos, radiante, apareció el ser humano, el cual abría caminos y esperanzas. La naturaleza estaba a su servicio, pero debía cuidarla, ella al tiempo intimidante. Así, el ser humano hallo refugio en las cavernas y bajo las piedras inmensas. O bien lo construyo con su propia mano y el barro y la piedra. Se juntaron los refugios y entonces nacieron las aldeas, los pueblos, las ciudades y las naciones. La elección pueblos, de letrearte, es una invitación a recorrer el territorio colombiano con mirada sensible, serena y escrutadora, que descubra los pliegues íntimos del cuerpo y el alma de la patria, en 32 libros con imágenes representativas de los 32 departamentos.
(JEO 778.94 C346)

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