El consumo de la tapa está extendido por todos los ambientes de la geografía española, como una forma cordial de comunicación. Esta costumbre de generalizar una reunión entrañable en torno a una pequeña cantidad de comida ha favorecido, a través de los años, la creación de gran variedad de tapas, al mismo tiempo que ha elevado sus exigencias de calidad. No es difícil preparar una tapa, pero hay que saber hacerlo con exquisitez, que en cocina se llama darle el "punto" a los platos. Variedad de recetas y sencillez de elaboración es lo que ofrece este libro. La redacción del texto, organización visual y fotografías pretende que la receta llegue claramente a cualquier persona interesada en el arte entrañable de la cocina. La misma ejecución de la receta está abierta a quién pretenda hacer las cosas bien, sin necesidad de ser un experto cocinero.
(JEO 641.812 T172)

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