El entusiasmo de los grandes pensadores renacentistas por preservar el arte y la ciencia del mundo antiguo estimuló una insuperada ola de creatividad que desbordó todos los campos del conocimiento humano y condujo a los renacentistas a descubrir y fraguar grandes obras maestras en pintura, escultura, poesía, filosofía y cocina. Las glorias de la gastronomía italiana del Renacimiento, descubiertas por la autora en bibliotecas, restaurantes y en las cocinas de sus amigos, resultaron ser tan impresionantes como la herencia artística italiana.
(JEO 641.509024 R573)
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