Cuenta la leyenda que hace mucho, a un hombre le gustaba espiar a las mujeres cuando ellas se bañaban desnudas (en otra versión se cuenta que él deseaba ver a su amor prohibido). Su deseo era tan grande que fue donde un Brujo para que le prepare un brebaje y así convertirse en Caimán y poder nadar discretamente por el río sin ser visto. Cuando llegó y le pidió su deseo al Brujo, este hizo dos bebidas: una roja para convertirse en Caimán y otra para volver a ser Humano.
(JEO C863 L847L)
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