Pedro le regala a Tita un ramo de rosas, cómo muestra de su profundo amor. Tita es joven y también lo ama. las rosas no son rojas como debían serlo, pero se acercan bastante al color rosado claro de sus pétalos. Hasta este momento de la narración no hay nada extraño: todo promete habitar los terrenos de la novela romántica clásica, típica, aburrida y dulzona. el giro hacia una nueva realidad aparece cuando descubrimos que Pedro es el esposos de Rosaura, la hermana de Tita; que, además, Rosaura espera un bebe de Pedro y que Pedro no ama a su esposas sino que desea a Tita con pasión febril y enfermiza; que Tita vuelve rojas las rosas estrujándolas contra su pecho y haciendo sangrar sus manos contra las espinas.
(JEO M863 E77e)

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