Esta obra trata la cuestión del hombre como ser que se alimenta: por qué tiene tanta variedad de apetencias nutritivas, cómo puede percibir determinadas cosas que los animales no captan, el acercamiento del hombre a la comida desde el punto de vista afectivo, etc. Una idea central del libro es que un alimento no es un conjunto de hidratos de carbono, minerales y vitaminas; un alimento es eso más una forma, la forma de cultura, de religión, de aceptabilidad social que tiene... Lo que en algunos ámbitos puede resultar repugnante o abominable, en otros sitios es un alimento básico, como ocurre con el cerdo. En la sociedad actual explica el autor- hay una preocupación general por los alimentos que la mayoría de las veces no tiene una base científica sólida. Este es el caso del vegetarismo, que está más teñido de valoraciones simbólicas que de aspectos nutricionales. Otra de las cuestiones actuales es la estética de la delgadez, la cual no es solamente una meta morfológica, sino también antropológica. Tradicionalmente no existía correspondencia entre la forma de alimentarse y las estéticas externas de la corporalidad humana.
(JEO 394.12 C957)

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